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A la hora de elegir los elementos para el baño de nuestro bebé, hemos de ser muy cuidadosos, ya que es un momento delicado en el que la piel del niño está expuesta. Por eso, en DermaBebé siempre apostamos por productos sostenibles y naturales que cuiden de la piel del bebé. Por ello confiamos en las esponjas naturales, las más suaves y absorbentes, que evitan irritaciones en un momento de relajación y disfrute tan importante.


Esponjas naturales, el cuidado más delicado para la piel del bebé

La hora del baño es uno de los momentos más relajantes, no solo para el bebé sino para los papás. Los más pequeños de la casa disfrutan al máximo de ese momento. Pero para ello es necesario usar los accesorios necesarios, utilizando productos ecológicos y naturales que eviten la aparición de hongos y gérmenes, como las esponjas de baño naturales.

La piel del bebé es tremendamente delicada, por ello es importante evitar irritaciones a la hora del baño. La textura de las esponjas naturales es suave y en el momento en el que se humedecen resultan muy blanditas, con lo que evitaremos arañar su piel.

Otra de las grandes ventajas del uso de este tipo de esponjas para el baño del bebé es que son respetuosas para el medio ambiente, ya que se trata de esponjas de mar. Son biodegradables e hipoalergénicas y no contienen ingredientes artificiales o productos químicos agresivos para su piel.

La absorción de este tipo de esponjas de baño es muy buena y al mismo tiempo que favorecemos la higiene, también mejoramos la circulación del bebé activándola y eliminando las células muertas.

Lo que no podemos olvidar es que a pesar de ser un producto absolutamente natural, al estar en contacto con el agua de manera constante, es necesario comprar esponjas naturales a menudo. Así evitaremos, como comentábamos antes, la aparición de hongos y gérmenes que pudiesen provocar infecciones en el rey de la casa.

Pero si queremos que nos duren un poco más, podemos hacerlo sin abusar de la cantidad de jabón, aclarándola bien y con abundante agua una vez haya terminado el baño. Y lo más importante, secarlas al sol, sin hacerlo de manera directa y manteniéndolas alejadas de lugares húmedos.